play   IBBSLP en Vivo - 24/Jul/2017

Luis Ramos  |  Iglesia Biblica Bautista de SLP

AMANDO A TUS HIJOS

 

 Domingo el 23 de Julio, 2013 a las 8:30am le mandé un texto a mi hijo Aaron expresando mi deseo de verle en la iglesia y le dije cuanto le amaba. Durante todo el culto de esa mañana esperaba con cierta ansiedad ver a mi hijo entrar por las puertas de la iglesia, pero no llegó. Cuando llegué a mi casa a comer le marqué por teléfono pero no contestó, y como había estado enfermo, no insistí pero al colgar le mandé otro texto. Después de comer me puse a estudiar para el mensaje del culto de la tarde en nuestra iglesia y a la vez pensando en Aaron y preocupado porque no se había comunicado conmigo. Cuando entré a mi oficina en la iglesia a las 5:30pm, volví a marcarle y no hubo respuesta, por lo tal le envíe otro mensaje diciéndole que le había estado llamando y que lo esperaba ver en el culto. 

 
Al terminar las actividades de esa noche, ya angustiado, salí con Karen al departamento donde vivía Aaron para ver como estaba. Dejé a mi esposa en el vehículo y subí a su cuarto en donde lo encontré muerto, tenía unas 6 horas de haber fallecido. Al día siguiente tomé su celular y al revisar sus mensajes me di cuenta que los únicos que recibió el día de su muerte fueron los que yo le había enviado. Me quebranté de gozo al saber que amé a mi hijo hasta los últimos momentos de su vida.
 
Hubo un tiempo durante la adolescencia de Aaron que el pensaba que yo no lo amaba. Su corazón estaba lastimado conmigo y el dolor que el sentía le impedía recibir mi amor y a la vez mal interpretaba todo lo que hacía por el. En Agosto del 2004 después de un problema muy grande con mis hijos, me di cuenta de mis graves errores y fracasos como padre y decidí volver a ganar sus corazones amándolos sobre todas las cosas.
En la mayoría de los hogares de miembros de nuestras iglesias Bautistas Fundamentales hay muy poca expresión de amor y cariño. Abundan las reglas y las normas que nos identifican como fundamentalistas, hay regaños, mucha disciplina y hasta golpes, pero palabras cariñosas y abrazos casi no existen. Los hijos no sienten amor de sus padres, perciben rechazó he inconformidad porque no son todo lo que se espera de ellos. En todo hogar cristiano debe haber reglas y normas basadas en mandatos y principios biblicos. Se debe establecer horarios y límites con su correspondiente consecuencia por no cumplir y por no obedecer, pero todas estas cosas sin amor endurece y lastima el corazón de los hijos. ¡La necesidad más grande de ellos es saber que sus padres los aman! Debe haber muchas muestras de amor; palabras de ánimo, siempre confirmando el amor. Los hijos necesitan que los padres pasen tiempo con ellos, no se puedo ganar el corazón de un hijo si no hay mucha comunicación he íntima comunión. Cuando los hijos están convencidos que los padres los aman ellos tendrán la confianza para compartir sus luchas y aceptarán su consejo y su dirección.
 
El amor de un padre por sus hijos los va a guiar a conocer el amor de Dios, porque todo amor es de Dios; este amor los va a animar a conocerle y amarle a El. Creo firmemente que la meta principal de padres cristianos debe ser la salvación de sus hijos y que ellos crezcan en el conocimiento de Dios y aprendan a tener una relación personal con El. No es un método de disciplina ni la escuela cristiana ni la educación en casa que va a garantizar que nuestros hijos salgan bien, lo que hará la diferencia en sus vidas será la relación que ellos tengan con Dios. Amar a Dios sobre todas las cosas y crecer en el conocimiento de El es lo que nuestros hijos necesitan sobre todas las cosas. Cuando era joven escuché a muchos pastores decir que si los padres hacían ciertas cosas con sus hijos y eran constantes aseguraban que ellos saldrían bien; y que si no hacían estas cosas sin duda perderían a sus hijos. Que equivocados estaban al asegurar que lo que hace un padre bien o mal va a determinar lo que sucede con sus hijos y que mal estaba yo por creerles. Dice en Salmos 27:1, "Si Jehová no edificaré la casa en vano trabajan los que la edifican"; solamente la obra de Dios en la vida de nuestros hijos va a producir a cristianos que vivan para El.
 
Ama a tus hijos aceptando lo que son y lo que ellos quieren hacer con sus vidas. No estoy diciendo que aceptes su pecado y su mal comportamiento, hay que confrontarlo y corregirlo; tampoco estoy sugiriendo que seas pasivo cuando toman malas decisiones, debes influir y pelear para que tomen buenas decisiones. Lo que quiero decir es que nuestro labor como padres es preparar a nuestros hijos para hacer la voluntad de Dios. Recuerda lo que dice en Pro. 22:6, "Instruye al niño en su camino", el camino de un hijo es el camino que Dios a escogido para el, aún antes que naciera. No impongas tu voluntad sobre tus hijos, guíalos con sabiduría para que disciernan lo que Dios quiere para ellos y aségurate que sepan que los amas y los aceptas. Cuando un hijo ha tomado malas decisiones o ha fracasado en alguna área de su vida el amor de un padre y su aceptación lo va ayudar a restaurar su vida más que todos los consejos y terapias que pueda recibir de otros. 
 
Le doy gracias a mi Señor porque después de la muerte de Aaron no tuvimos remordimientos ni sentimientos de culpabilidad. De todo corazón Karen y yo mostramos nuestro amor incondicional a nuestro hijo y el se fue al cielo sabiendo cuanto le amábamos.
 
 
 
Pastor Luis Ramos

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Iglesia Bíblica Bautista de Slp  |  Pastor Luis Ramos
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